Nueva
saca de primavera del Fino en Rama de Fernando de Castilla
-
Esta
cuarta saca estará limitada a tan solo 3.600 botellas, que se venderán por
cupos
El
lunes de preferia del Caballo está ya marcado en la agenda de los amantes de
los vinos del Marco y la gastronomía. Como es tradición desde hace cuatro años,
la bodega jerezana Fernando de Castilla ha presentado esta mañana la saca de
primavera 2026 de su exclusivo Fino en Rama, un vino del que únicamente saldrán
al mercado 3.600 botellas. El vino es una selección de 8 botas escogidas
personalmente por Jan Pettersen –propietario de la bodega-, de entre las más de
300 que forman parte de las soleras de Fino Classic y Fino Antique, las dos
gamas de jereces que envejecen a escasos metros de la jerezana iglesia de
Santiago. “El
éxito de estas sacas es ya notorio, y por eso nos alegra especialmente volver a
apostar por este vino, que cuenta con un prestigio tanto nacional como
internacional”, explica Fernando Romero, director comercial de la bodega. “El
objetivo de este proyecto es combinar las virtudes de lo que ya de por sí son
dos grandes vinos, como el Fino Classic y el Fino Antique, ambos con sus
características singulares y que aquí buscamos combinar, quedándonos con los
mejor de cada uno de ellos. El resultado: un fino único y muy jerezano”, cuenta
Romero.
Para
obtener esta tipología de finos influye de manera determinante la climatología
del año y como el paso de las estaciones ha ido afectando al velo de flor. En
este caso, este pasado invierno de frío moderado combinado con una humedad muy
acusada por las lluvias caídas ha configurado unas condiciones ideales para una
crianza viva e intensa, con un velo de flor muy desarrollado que le ha aportado
al vino en su última etapa de crianza un perfil muy salino y fresco.
Hasta
el año 2022, este vino se regía por un sistema dinámico de llenos, marcado por
la demanda del mercado. A partir de 2023, este Fino en Rama pasó a
un sistema finito de saca limitada, determinado por un criterio enológico de
excelencia. Según Jan Pettersen, propietario de la bodega, “estamos ante un proyecto
que persigue la excelencia, y, aunque la demanda es altísima, sólo contamos con
el vino de las botas que cumplen con el perfil que perseguimos y que tenga el
nivel de calidad esperado”.
.jpg) |
Las cuatro añadas del Fino en Rama de Fernando de Castilla |
Como
en ocasiones anteriores, la bodega reserva de cada saca un cupo propio que ha
estado envejeciendo en sus botelleros, y en los próximos días lanzará una
edición limitada de estuches con la cata vertical de las 4 ediciones, con un
objetivo didáctico que permitirá apreciar plenamente la noble y enriquecedora
evolución de los vinos de crianza biológica, una de las tendencias más en boga
últimamente en el mundo del Jerez.
El
vino tiene una vejez media de 6 años, y su origen proviene del histórico pago
jerezano de Añina. En la cata, el Fino en Rama Fernando de Castilla 2026 es de
color dorado, brillante e intenso. Presenta una nariz con notas de panadería,
un punto de manzana verde y almendra amarga, mientras que en boca hay mucha
presencia de levadura con una mineralidad grande y notas de manzana verde,
sorprendiendo su acidez y tensión.
Al
igual que en las tres ediciones anteriores, la etiqueta es obra del estudio
Misiva, con el artista y diseñador Hugo Zapata al frente. En esta ocasión, la
ilustración que preside la botella está centrada en un detalle de una de las
buganvillas del patio de la bodega de la calle Jardinillo, en pleno barrio
jerezano de Santiago.
El
vino se ha presentado en el transcurso de un acto celebrado en la bodega al que
han asistido representantes institucionales, periodistas especializados,
hosteleros y profesionales del mundo bodeguero. El fino se ha maridado con los
ibéricos de Montesierra, las conservas de La Mar de Tazones, el atún rojo y las
salazones de Herpac y los picos y regañás de Obando, finalizando con una berza
jerezana y su pringá, a cargo del Grupo Jindama.
Sobre Fernando de Castilla
La
bodega Fernando de Castilla, fundada en 1837, se ubica en el corazón del
jerezano barrio de Santiago. En 1999 fue adquirida por el noruego Jan
Pettersen, quien la dotó de una perspectiva internacional, estando en la
actualidad presente en más de 50 países de todo el mundo. Posee un amplio
portfolio de vinos, presidido por las gamas de jereces Classic, Antique y
Singular, además de una exclusiva colección de Brandy de Jerez, vinagres y
vermús.