24 ene 2021

Los Vinos de Jerez. Los Cream Sherry y Medium Sherry.

 

A propósito de los vinos Cream y Medium del Marco del Jerez, que son vinos de cabeceo o mezcla de dos vinos, uno seco, normalmente oloroso - aunque también los hay con amontillado - y uno dulce en menor proporción, como un Pedro Ximenez o un Moscatel, nos encontramos con una amplísima variedad de vinos en cuanto a la vejez y en cuanto al contenido en azúcar residual, porque es este último el que determina que un vino sea Cream o sea Medium, según el Consejo Regulador, como indico más abajo.

En principio habría que tener en cuenta esas dos variables: la vejez media del  vino base - el oloroso o el amontillado - es decir, del vino seco que entra en más proporción, porque puede ser un oloroso joven o un oloroso con 10 o más años de crianza, y por otro lado el nivel de azúcar, medido en gramos/litro, que alcanza la mezcla.

Ambos vinos Cream y Medium, están encuadrados en el tipo Vino Generoso de Licor siendo el Medium el menos dulce, cuyo contenido en azúcar puede ir desde los 5 gr/L  hasta los 115 gr/L - con dos subcategorías más, Medium Dry si no llega a los 45 gr/L y Medium Sweet si los supera - y el Cream cuyo contenido en azúcar va desde los 115gr/L hasta los 140gr/L, inclute tambien los Pale Cream.

Pero también habría otra variante más, y es que hay algunas marcas en donde primero se envejecen los vinos por separado, el seco y el dulce, y luego se ensamblan, es decir se mezclan, y se embotellan, y hay otras normalmente las más económicas, en los que primero se hace la mezcla y luego se introducen en botas para su crianza oxidativa durante un tiempo determinado.

Veremos unos ejemplos:

Medium.



Convendría a las bodegas informar o publicar sobre el contenido exacto de azúcar, ya que los intervalos legales son bastante amplios. Osborne solo especifica que su 10RF es un Medium, aunque sabemos que es ‘sweet’  - basta probarlo – pero sin llegar a los 115 g/L, pues entonces sería un Cream. En ambos casos son vinos jóvenes con unos 6 años de crianza oxidativa, que se elaboran haciendo primero el ensamblaje o cabeceo de los vinos de Palomino y Pedro Ximénez, y sometiéndolos después a la crianza en bota.

Dry Sack MediumAquí más info sobre este vino.


Cream.


Bodegas Lustau tiene dos vinos Cream Capataz Andrés y este más especial, East India Solera, que se elaboran envejeciendo por separado el Oloroso de Palomino y el Pedro Ximénez, en el caso de este último durante 12 años, para después hacer el ensamblaje, y ya en la Solera de East India envejecer tres años más hasta un total de 15 años. East India Solera llega hasta los 134 g/L de azúcar pero debido a su larga crianza, la acidez se equilibra con el dulzor, y puede dar la sensación de ser menos dulce. Es un gran vino.

A diferencia, el archiconocido Canasta Cream de Williams & Humbert, un Top ventas, tiene 132 g/L de azúcar, y tiene una elaboración similar al Dry Sack, pero con un mayor aporte de Pedro Ximénez para aumentar el contenido en azúcar.


 
Luego están los famosos Bristol Cream, de Harvey´s, elaborado con una mezcla de hasta cuatro vinos de Jerez diferentes, olorosos, amontillados, finos y pedro ximenez, con posterior crianza en botas pero que tampoco se sabe el contenido en azúcar. Sí se sabe que Bristol Cream fue la primera marca registrada con el apelativo de Cream, en 1880. 
El Pale Cream Croft Original, que ahora pertenece a Gonzalez Byass, un Cream pálido, blanco, elaborado con vino fino y mosto rectificado, pero siempre manteniendo en los límites el contenido en azúcar, hasta 110 g/L, con 4 años de crianza en botas, ya efectuado el ensamblaje. San Domingo Pale Cream, tambien de Gonzalez Byass tuvo su éxito hace años, ahora es rarísimo de ver.

Y todo esto, sin olvidar los vinos de otras zonas del Marco de Jerez, como Chiclana de la Frontera, que elaboran Cream con Moscatel, como el Cream El Trovador de Bodegas Primitivo Collantes.

Por tanto, vemos que hay vinos con distinto contenido en azúcar dentro de una misma categoría, el alcohol, la acidez, hacen que ese dulzor llegue a ser más o menos empalagoso o esté menos equilibrado, siempre el consumidor tendrá sus preferencias y gustos.










                                  






 

15 ene 2021

Manzanilla Cuestecilla, de Bodegas Delgado Zuleta.

 

Delgado Zuleta presenta Cuestecilla,

 una manzanilla de otro siglo.

 

  •           El origen de su solera se ubica en un casco bodeguero ya abandonado del Barrio Alto de Sanlúcar.
  •      Por su condición de Single Cask, solo habrá una única edición de 600 botellas numeradas.  


Sanlúcar de Barrameda, a 15 de enero de 2021. 

Delgado Zuleta comienza el año lanzando al mercado Cuestecilla, una nueva manzanilla con múltiples factores diferenciales que la hacen muy singular. Será el primero de los 5 nuevos proyectos que la centenaria bodega sanluqueña va a ir presentando en la primera mitad de este 2021.

 El origen de este vino se remonta a la época en la que Delgado Zuleta aún disponía de numerosos cascos de bodega diseminados por el núcleo urbano de Sanlúcar, allá por la década de los 80 del pasado siglo. En el triángulo formado por las calles Albaicín, Cristo de las Aguas y Cruz del Pasaje, en el Barrio Alto sanluqueño, se ubicaba la nave Cuestecilla. Una bodega en la que confluían numerosas circunstancias que favorecían extraordinariamente la crianza biológica, como la monumental parra que cubría el patio y que proyectaba sombra durante todo el día sobre las paredes de la bodega o la humedad aportada por las corrientes freáticas que discurrían por el subsuelo en ese punto de la ciudad.

 Sabedores del tesoro que tenían entre sus manos, una de las principales preocupaciones de los capataces cuando en 1989 se inició el traslado de Delgado Zuleta a su actual emplazamiento en el Pago de las Dehesillas, fue precisamente encontrar una ubicación adecuada para este soleraje de Cuestecilla que le permitiera al velo de flor seguir desarrollándose con la misma viveza, lo que tras muchos estudios se logró finalmente en un privilegiado rincón de la bodega 250 Aniversario, donde desde entonces ha formado parte de la solera de La Goya. 

 De esta ya de por sí exclusiva solera, el enólogo de la bodega, José Antonio Sánchez Pazo, ha seleccionado una única bota y la ha vaciado completamente, creando de esta manera una manzanilla Single Cask. Al contrario de la práctica habitual al llenar los vinos generosos, tomando una porción de muchas botas buscando la uniformidad, se ha optado por crear un vino único, que jamás se repetirá en la historia, puesto que todo el vino contenido en la bota se ha usado para llenar las únicas 600 botellas numeradas a mano que componen la edición única y limitada de Cuestecilla, que se presenta en una elegante caja de madera.

 Su creador, José Antonio Sánchez Pazo, la califica como “una manzanilla muy emocionante, es de esos pocos vinos que te erizan el vello porque contiene el alma, la esencia y el espíritu de la bodega pero multiplicado exponencialmente”.

 Desde el punto de vista organoléptico, Cuestecilla es una manzanilla -con más de 6 años de crianza- con un color amarillo dorado brillante, que deja un lagrimeo en la copa que da indicios de su estructura. En nariz se presenta muy punzante e intensa, con notas frescas y salinas y una presencia muy evidente de la viva crianza biológica de la que ha disfrutado. En boca es explosiva, untuosa, redonda y de gran persistencia.

 Cuestecilla forma parte de la gama de vinos La Casa, la selección de vinos de Delgado Zuleta consagrada a rescatar tesoros de sacristía que hasta ahora sólo podían disfrutar las familias propietarias de la bodega, como el amontillado VOS Viejo Zuleta o el médium Las Señoras.





 

Sobre Delgado Zuleta

Delgado Zuleta nace en 1744, lo que la convierte en una de las bodegas más antiguas del Marco de Jerez. En 1918 toma el nombre artístico de una famosa bailaora, La Goya, para su principal manzanilla, y en 1987 se fusiona con la bodega Rodríguez La-Cave. 

Tiene el privilegio de ser proveedor de la Casa Real, y además de contar con botas firmadas por Alfonso XIII y Victoria Eugenia, los príncipes de Asturias eligieron su manzanilla para su enlace en 2004. En su porfolio de productos cuenta con diferentes gamas, como Zuleta y Monteagudo, donde conviven todo tipo de vinos tradicionales (manzanilla, amontillado, palo cortado, oloroso, cream, pedro ximénez y moscatel). 

Sus marcas más emblemáticas son las manzanillas Barbiana y La Goya y su amontillado VORS Quo Vadis? En los últimos años se ha destacado por un intenso proceso de diversificación, con lanzamientos tan destacados como el vermú Goyesco y la gama Lola, de vinos tranquilos.   

[Nota de Prensa]