4 mar 2026

Oloroso Sangre y Trabajadero. El Puerto de Santa María

Oloroso Sangre y Trabajadero
Palomino Fino (100%)
18 % alc.
Bodega Gutiérrez Colosía
D.O. Jerez-Xérès-Sherry


Aprovecho que mi hermana Elvira me manda esta foto de este vino para darme cuenta que a lo largo de todos estos años escribiendo en este blog, no lo había siquiera mencionado, algo imperdonable para mi, sobre todo por ser un vino - no sé como llamarlo - icónico, mítico, histórico, legendario... Y no han sido pocas las ocasiones que lo he podido disfrutar.

Sangre y Trabajadero fue una famosísima marca de la portuense Bodegas Cuvillo, bodega fundada en 1908, primero como Gómez, Cuvillo y Cía. y más tarde como Cuvillo y Cía. a secas. Existen anuncios publicitarios de la bodega, ya en esas primeras décadas del siglo XX, anunciando el oloroso Sangre y Trabajadero. Por lo visto la bodega quebró  - como tantas otras - en la década de los 80 con el advenimiento de Rumasa.

En esa época, primeros años 80, Juan Carlos Gutiérrez Colosía, de Bodegas Gutiérrez Colosía, adquirió la marca Sangre y Trabajadero a la ya extinta Cuvillo, pero no solo la marca sino también unas 300 botas de este oloroso, y desde entonces se ha conservado prácticamente idéntica la etiqueta en esos tonos rojo y blanco. -  Inciso. ¿No es curioso que prácticamente todas las bodegas empleen los tonos rojos y blancos para los olorosos? Miradlo. Fin del inciso.

Sigamos. Me he preguntado muchas veces sobre el origen de este nombre tan curioso: un trabajadero, es un taller de tonelería; cada bodega solía tener el suyo propio para arreglar las botas de madera que se deterioraban, retirar las duelas rotas y sustituirlas por alguna que otra más nueva, todo con tal de no perder ni una gota de vino, ome por favó. La imagen de abajo corresponde a uno de esos trabajaderos, en concreto el de la bodega Hidalgo-La Gitana, en Sanlúcar de Barrameda. Herramientas, bancos de trabajo, duelas sueltas, aros...No sé yo si lo de Sangre vendrá por los cortes o heridas sufridas por el personal...jejeje

Trabajadero en Hidalgo-La Gitana


Otra curiosidad. ¿Sabían que cada vez que se botaba un barco en los Astilleros de Cádiz la madrina de turno estrellaba una botella de Sangre y Trabajadero contra el casco? Es una tradición que se lleva haciendo aún desde hace muchos años, y que no se pierda. Eso significaría que siguen construyéndose barcos en la Bahía. Hace unos años, en la botadura del petrolero Monte Udala, no solo fue una de Sangre y Trabajadero sino que además "sacrificaron" otra de Marqués de Riscal Reserva, fite tú. Aquí abajo pueden ver al operario de Navantia, quizás, lamentándose por el derroche, o no.

Botadura del buque Monte Udala.


Este oloroso ha pasado por una crianza oxidativa o físico-química durante unos 7-8 años de media. Ya he dicho en alguna que otra ocasión que la crianza en vinos generosos no es exacta como en los vinos tintos, por ejemplo, sino que depende del número de criaderas que tenga la solera y del volumen de vino que se extrae para cada embotellado. Así pues no estamos ante un oloroso muy viejo pero al probarlo uno nota que tampoco es un oloroso corriente, ni mucho menos. Es magnífico.

Un oloroso digno de formar parte de vitrinas como ésta, con tanta historia de los vinos y los brandys de El Puerto de Santa María.



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