14 jul 2026

Parcelarios de Eulogio Pomares

 

A lo largo de todos estos años de vinos y rosas - y catas - he tenido la oportunidad de probar bastantes vinos gallegos, sobre todo gracias a Fede, de Cuatrogatos Wine Club, que es un enamorado de los mismos y se los trae pa´Cádiz para su distribución. Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra,... vinos de pequeños elaboradores independientes, y alguno que otro outsider - sin denominación de origen.


Uno de éstos, de tantos, es Eulogio Pomares, al que "conocí" vinícolamente hablando, a través de la bodega familiar, Bodegas Zárate. Ya en agosto de 2013 - ven como han pasado años? - escribía aquí sobre Bodegas Zárate y sobre el propio Eulogio al quedarme patidifuso cuando probé aquel Zárate Balado 2011, y eso que lo probé casi recién salido al mercado; lo he probado de nuevo  con unos añitos y es brutal cómo evoluciona la variedad albariño bien ejecutada.

Por esa época, más o menos, y paralelamente a Zárate, surge Fento Wines, una magnífica idea de Eulogio Pomares a partir de unas viñas ubicadas en el Condado do Tea, una de las subzonas de Rías Baixas, próxima al rio Miño. Los vinos La Liebre y la Tortuga o Fento, nacen aquí, empleando las variedades blancas Albariño, Treixadura, Loureiro blanco, auténtica expresión de un viñedo típico, emparrado bajo pérgolas y sobre suelo de granito descompuesto que allí le llaman Xabre.
El caso es que como diría Paco Umbral, yo he venido a hablar de los Parcelarios. Y es que, como dicen,  viñedos singulares merecen vinos singulares. Se trata de ediciones muy limitadas de vinos procedentes de una única parcela de viña vieja o muy vieja, o viejísima...


Carralcoba Albariño 2015 (Parcelarios I) fue el primero que probé. Primera añada de este Albariño de cepas de más de 70 años de una viña ubicada en la parroquia de Castrelo, en Cambados. D.O. Rías Baixas. 12.5% vol.  Apenas 2500 botellas. Carralcoba es el nombre de la viña, de la parcela;
vinificado directamente en fudres de castaño de unos 1200 litros, con un prensado previo. No hay más. Bueno, sí, ocho meses de crianza sobre sus lías finas para tratar, solo tratar, de suavizarlo, de darle esa finura de seda.
Un albariño impresionante, intenso, con una acidez brutal que te hace sacar a pasear la sinhueso por toda la boca.


Penapedre Vino de Esperón 2017 (Parcelarios II).  Esperón es otro viñedo viejo, en realidad éste es viejísimo, en la Ribeira Sacra, pero en la del Miño, no la de Sil. Por allí cerca hay una playa, en el río, sí, la Playa da Cova, buscarla.
Viñedo con mezcla de variedades tintas, en la ribera izquierda, en Esperón hay cepas de más de 150 años, sobre todo Mencía y Garnacha, y alguna que otra más. Tras una breve selección de uvas, y estrujado se pasa a un fudre abierto de castaño donde fermenta espontáneamente durante dos semanas. Después 12 meses de crianza en roble francés.



Castiñeiro Albariño Aldea do Monte 2019 (Parcelarios III). Castiñeiro es una pequeña parcela de Albariño ubicada en la Aldea do monte, en la parroquia de Lois (Ribadumia), con cepas de unos 40 años. El mosto fermenta en ánforas de barro de 375 litros y permanece unos 6 meses en contacto con las lías finas. Una elaboración aparentemente sencilla pero que da lugar a un enorme vino con gran estructura y volumen capaz de aguantar unos añitos, como ha sido el caso de éste, catado en Junio de 2026.



Y para finalizar, y por añadir un último vino de Eulogio Pomares, habría que hablar de O Estranxeiro, un vino que ha dado nombre a un nuevo proyecto: Quinta do Estranxeiro en donde Eulogio se centra en la Ribeira Sacra, Ribeira do Miño, la misma zona de donde sale Penapedre. Lleva Godello mayoritariamente, aunque también, y depende de la cosecha, algo de Albariño y Treixadura. Un Ribeira Sacra blanco (13% vol.), un vino de paisaje, ese que se muestra en la etiqueta, fresco, elegante, con una ligera crianza sobre lías en depósito de acero inoxidable. 
Ea.





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